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DEDUCCIONES EN IRPF PARA LOS PROPIETARIOS DE VIVIENDAS ALQUILADAS

Los gastos deducibles y las principales deducciones que puede aplicarse un arrendador de viviendas son las siguientes:

DEDUCCIONES EN IRPF PARA LOS PROPIETARIOS DE VIVIENDAS ALQUILADAS

Deducción por alquiler de vivienda habitual: Los propietarios podrán deducirse los rendimientos netos obtenidos por el alquiler de la vivienda. El porcentaje de deducción varía según la fecha de inicio del contrato y la edad del arrendatario:

     -Contratos anteriores a 2011: Deducción general del 60% del rendimiento neto obtenido. Esta deducción puede alcanzar el100% si se alquila a personas hasta 35 años y con unos rendimientos netos superiores al 75% del IPREM.

      -Contratos anteriores al 01/01/15: Deducción general del 60%del rendimiento neto obtenido. Esta deducción puede alcanzar el 100% si se alquila a personas entre 18 y 30 años y con unos rendimientos netos superiores al 75% del IPREM. 

      -Contratos posteriores al 01/01/2015: Los propietarios sólo podrán deducirse el 60% del rendimiento neto obtenido, independientemente de la edad del arrendatario.

Comunidades de propietarios: Además del rendimiento neto obtenido por el alquiler, el arrendador también podrá deducirse los gastos vinculados a dicho alquiler como, por ejemplo, el pago de las cuotas de la comunidad (tanto cuotas mensuales, como pagos puntuales por derramas).

• Seguro: Se consideran deducibles los recibos pagados en concepto de contrato de seguro. Eso sí, los seguros deducibles sólo serán los siguientes: responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales y otros seguros de naturaleza análoga.

• Reparación y conservación: Los gastos de mantenimiento o reparaciones de la vivienda alquilada también son deducibles (pintura, reparación de instalaciones, sustitución de elementos como calefacción, ascensor, etc.). El importe máximo a deducir por los intereses, gastos de financiación, conservación y reparación no podrá superar para cada bien o derecho, la cuantía de los rendimientos íntegros obtenidos. Si los gastos superasen dicha cuantía, el exceso podrá deducirse en los cuatro ejercicios siguientes.

• Impuestos: Serán deducibles los impuestos y recargos no estatales y las tasas y recargos estatales (Impuesto sobre bienes inmuebles, tasa de recogida de basuras, alumbrado,…)

• Amortización de la vivienda: Los gastos de amortización del inmueble son también deducibles. Así, el arrendador podrá deducirse anualmente el 3% sobre el mayor valor de los siguientes importes (sin incluir el valor del suelo): el coste de compra de la vivienda o el valor catastral.

• Intereses de créditos, contrato de arrendamiento y defensa jurídica: Serán deducibles también los intereses producidos por créditos que se abonen por la adquisición de la vivienda, los impuestos sobre los rendimientos, los gastos de formalización del arrendamiento y los gastos de defensa jurídica ante posibles litigios con el arrendatario o con la comunidad, entre otros.

• Bienes incluidos en la vivienda: Serán objeto de deducción los bienes mobiliarios cedidos con el inmueble, siempre que sean utilizados durante más de un año y respondan a su depreciación efectiva. Se considera que la depreciación anual deducible (amortización) es efectiva cuando su importe no excede del resultado de aplicar a sus respectivos costes de adquisición satisfechos los coeficientes de amortización hasta un máximo del 10%.

• Renta antigua: Los rendimientos de capital inmobiliario procedentes de alquileres cuyo contrato sea anterior al 9 de mayo de 1985 que no tengan derechos de revisión de renta, se considerarán gasto deducible y, en concepto de compensación, el importe correspondiente a la amortización. Así, el arrendador podrá deducirse por doble partida los gastos de amortización: como gasto fiscalmente deducible y en concepto de compensación.

 

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